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La cistitis intersticial (CI) es una enfermedad inflamatoria crónica de la vejiga que frecuentemente no es diagnosticada. Aunque se desconoce su causa y no existe tratamiento que sea efectivo en todos los casos, hay muchos tratamientos disponibles que pueden proporcionar alivio.
Investigaciones recientes señalan que 3 hasta 8 millones de mujeres en los Estados Unidos pueden tener la CI. Eso es aproximadamente 3 hasta 6 por ciento de todas las mujeres estadounidenses. Aproximadamente 82,000 hombres tienen la CI; sin embargo, es probable que esta estimación es más bajo que la prevalecía verdadera porque en los hombres frecuentemente se confunda la CI con la prostatitis crónica/la síndrome de dolor crónico de la pelvis (CP/CPPS las siglas en inglés). La edad promedio al presentarse la enfermedad es de 40 años, con 25 por ciento de los pacientes bajo la edad de 30.
Síntomas
Los síntomas incluyen dolor de vejiga, urgencia urinaria, frecuencia durante el día y/o la noche (hasta 60 veces en 24 horas), dolor pélvico o dolor y presión perineal (la zona entre el escroto y el ano en los hombres, o entre la vagina y el ano en las mujeres). Las relaciones sexuales pueden ser dolorosas.
Diagnóstico
Muchas veces los médicos confunden la cistitis intersticial con una infección de las vías urinarias, un desorden que se trata fácilmente con antibióticos. Aunque no hay una sola prueba diagnóstica para confirmar la CI, y se considera la CI como un diagnóstico de exclusión (se descarta otras posibles enfermedades primero), se puede usar una cistoscopía con hidrodistensión bajo anestesia general para ayudar a hacer el diagnóstico. Durante este procedimiento, se distiende la vejiga para detectar la presencia de hemorragias puntuales en la pared de la vejiga, las cuales son una característica distintiva de esta enfermedad.
Tratamientos
Los tratamientos que pueden aliviar los síntomas de muchos pacientes incluyen:
• Modificación de la dieta: Una dieta baja en alimentos y bebidas acídicos puede ayudar en disminuir los síntomas de la CI. Ciertos alimentos, bebidas y otras sustancias ingeridas pueden contribuir a la irritación y la inflamación de la vejiga.
• Varias técnicas de auto-ayuda incluyendo la terapia física y las técnicas de reducción del estrés, como biorretroalimentación y ejercicios de relajación del piso pélvico
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